PILARES DE LA EDUCACIÓN INICIAL
En Argentina la ley
de Educación Nacional n° 26.026/2006 afirma que la Educación es un derecho de
todos los niños desde que nacen.
“El
Estado Nacional, las Provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires tienen la responsabilidad
principal e indelegable de proveer una educación integral, permanente y de
calidad para todos/as los/as habitantes de la Nación, garantizando la igualdad,
gratuidad y equidad en el ejercicio de este derecho, con la participación de
las organizaciones sociales y las familias”.
Entendemos la
propuesta curricular como abierta, a partir de la cual los sujetos la van
redefiniendo en la construcción de propuestas de enseñanza contextualizadas
según regiones, actores, instituciones, familias y comunidades particulares. El
ser abierta permite re-definiciones sobre el acuerdo establecido a nivel
nacional al que deben responder las propuestas curriculares del país.
Los Pilares de la
Didáctica de la Educación Inicial se constituyen en criterios, principios,
ideas fuerza, postulados centrales, es decir “principios pedagógicos
irrenunciables”.
Los mismos sostienen
la idea del bienestar del niño y la posibilidad de desarrollarse en un lugar,
espacio, contexto de vida enriquecedor: la Escuela Infantil o otras modalidades
de educación para niños pequeños.
El curriculum debería
ser un compromiso con la práctica y los docentes verdaderos artesanos de la
enseñanza.
La educación de la
primera infancia es responsabilidad familiar, social y estatal.
Las instituciones
sociales y sus docentes poseen una
función social-pedagógica. Garantes del cuidado y la enseñanza de nuestra
infancia.
En
la escuela el niño adquiera todos los saberes que puedan serle transmitidos en
un marco de calidez afectiva y para ello la claridad en el diseño curricular
permitirá ser guía para la práctica docente. De esta manera, el maestro,
superaría su cultura de referencia y comenzaría a clarificar qué vale la pena
ser transmitido respetando la plurisignificación de los sentidos sociales, las
peculiaridades de los contextos reales y los requerimientos individuales de
cada niño.
El docente como
generador de vínculos de confianza entre los niños, sus familiares. Debe ser un
transmisor de formas de ser y hacer, constitutivas de los bienes culturales de
la comunidad.
Acciones docentes que
se basen en principios morales y en sentido epistemológicos.
Propiciando el
desarrollo cultural de los niños, garantizando sus derechos de plena educación.
“Lo educativo incluye
todos estos aspectos (cuidado, protección y guarda del menor en lo que se
refiere a higiene, alimento y cuidado de la salud física), así como la
estimulación intelectual, social y afectiva y le imprime dirección,
intencionalidad y sistematización, asegurando el desarrollo de las bases de una
personalidad autónoma e integrada activamente a la sociedad” (Duprat y Malajovich, 1991: 14).
Debido a que no se
nace con talento para enseñar sino que se construyen formas para mejorar la
enseñanza es muy importante la Didáctica de la Educación Inicial. Nos permite
acceder a conocimientos, formas específicas de enseñar a niños pequeños,
selección y secuenciación de contenidos y actividades, organizar espacios,
tiempos, pautas, principios, recomendaciones para lograr que los niños
aprendan, se desarrollen, conozcan, se enriquezcan.
Nuestras acciones
provocan consecuencias, tomar conciencia y reflexionar acerca del juego, el
acceso a los bienes simbólicos de la cultura que la Escuela Infantil atesora y
hace públicos, la distribución equitativa de los saberes socialmente válidos a
todos, es una posibilidad que ofrece la Didáctica de la Educación Inicial.
Explicitada ya la necesidad de una Didáctica
específica, definida desde la singularidad de los sujetos de la Educación
Inicial, presentare los “Pilares de la Didáctica de la Educación Inicial”;
principios pedagógicos particulares construidos históricamente por nuestros
maestros y pedagogos que nos permiten organizar propuestas de “buena enseñanza”
para los niños pequeños.
Responden
a los interrogantes de la agenda clásica de la Didáctica: ¿para qué?, ¿qué?, y
¿cómo? enseñar recuperando tradiciones y notas características propias de los
modos de organizar y desarrollar la enseñanza con niños pequeños.
PILARES QUE RESPONDEN A LA AGENDA CLÁSICA ¿QUÉ ENSEÑAR?
Ofrecen criterios y
orientaciones acerca de cómo seleccionar y organizar los contenidos de la
enseñanza.
1-El desarrollo personal y social y la alfabetización cultural,
constituyen las dimensiones de una Educación Integral.
Lydia Bosch (1995) reconoce tres ejes del aprendizaje
infantil: el juego, el lenguaje y el
ambiente.
Ejes organizadores
La socialización : como apropiación
de sentidos sociales de ser, de hacer, de constituirse como individuo social
pleno.
El juego: como lenguaje que se aprende y se enseña de forma privilegiada
en el nivel inicial.
El ambiente: como territorio vital
que le permite al niño conocerlo, explorarlo y adentrarse en él con mayor autonomía.
Los lenguajes verbales, no verbales: gestuales, artísticos, lúdicos.
Estos ejes expresan lo que nos proponemos enseñar o los
aprendizajes que esperamos sucedan en los niños, pero se amplían y se
recategorizan reconociendo, la
socialización o desarrollo personal-social y la alfabetización cultural. Si
ambos ejes se abordan en forma equilibrada diseñando propuestas que asuman la
responsabilidad de enseñar contenidos vinculados con ellos, entonces se
constituyen en las dimensiones centrales para lograr ofrecer una propuesta de Educación
Integral para los niños.
El ambiente social, cultural, estético, físico se presenta como
un universo a descifrar. Los lenguajes del ambiente también incluyen los
lenguajes artístico-expresivos. El universo cultural se ofrece a los niños para
iniciarlos en la alfabetización cultural entendida en sentido amplio (no sólo
como el aprendizaje de la lectura y la escritura). El lenguaje verbal, hablar,
escuchar, leer y escribir son desafíos centrales en estas edades. Al mismo
tiempo que los niños se inician en el conocimiento y la comprensión del mundo
(alfabetización cultural) es necesario fortalecer las posibilidades de
establecer los vínculos con los otros, con los adultos y pares para aprender a
confiar en las propias posibilidades de conocer, de explorar, de cantar, de
bailar, de jugar, de hablar con otros, de resolver problemas cotidianos, de
saberse querido y respetado, de sentirse capaz de ser cada vez más autónomo.
Los contenidos
Aquello que se enseña tiene que poder ser “significado” por los
sujetos a quienes va dirigido. Los contenidos son el producto de un proceso de
fabricación, o de recontextualización de conocimientos y saberes de origen para
adquirir un formato factible de ser enseñado.
Los contenidos en un diseño curricular para el nivel
inicial buscan ayudar al docente a organizar la enseñanza que ha de impartir en
forma sistemática e integral a sabiendas que un organizador siempre guarda una
artificialidad pero ésta se acepta en tanto resulta ordenadora para la tarea
docente. Se puede pensar en reconocer como un campo de confluencia, de
implicaciones mutuas el “jugar y enseñar contenidos” en tanto no son
actividades incompatibles. El juego se enseña y en todos los casos para jugar
hay que apropiarse de contenidos particulares, los juegos enriquecen el modo de
ayudar a los niños a construir conocimientos sobre el ambiente, su historia,
sus tradiciones etc.
Las categorizaciones que responden a lógicas que se sostienen en
lo propio del nivel inicial: el juego, los lenguajes artístico-expresivos, la
formación de hábitos y modos sociales de comportarse, el conocimiento del
ambiente entre otros.
En este sentido
entendemos que cuando en los documentos curriculares, se ha de definir cómo
categorizar aquello que se enseña, el juego ha de ser uno de los ejes de
objetivos y contenidos educativos junto con los lenguajes artístico-expresivos,
el conocimiento de las posibilidades motoras y expresivas del cuerpo, el
lenguaje verbal y escrito, el ambiente y el desarrollo afectivo-social. La
misma propuesta expresada en términos de “Educaciones” con el propósito
de enfatizar el lugar del docente y la escuela como promotores
de los aprendizajes de los niños nos llevaría a pensar en la siguiente
categorización posible para analizar: Educación
ética-afectivo-social-cultural, Educación estética-expresiva, Educación motora,
Educación en las prácticas del Lenguaje o en la Alfabetización inicial,
Educación ambiental, Educación lúdica.
En el eje de la Alfabetización Cultural se incluyen todas las
áreas educativas vinculadas con los lenguajes, artístico- expresivos, del
ambiente, el juego como contenido, las competencias lingüísticas básicas:
hablar, escuchar, leer y escribir. En el eje del Desarrollo personal y social
se incluye especialmente la educación ético-afectivo social, se enseña a
respetar a los otros, a escuchar, a ser autónomo, en las diversas situaciones
en las que se enseñan los contenidos de las otras áreas educativas.
Los niños menores de
6 años no aprenden ciencias sociales, si aprenden a actuar y conocer el
ambiente social respetando normas y valores de la comunidad. No aprenden
ciencias naturales pero si las propiedades de los objetos, aprenden a producir
efectos deseados a través de acciones que buscan controlar, aprenden a cuidar
las plantas y los animales y a conocerlos en su constitución morfológica pero
no aprenden botánica y zoología.
Los
niños necesitan que les enseñemos a hablar, a escuchar, a conocer el mundo y
cómo actuar en él, a usar el numero para comparar, para resolver situaciones
cotidianas, a comprender la importancia de escribir, etc.
Si queremos un currículum
que cumpla con la equidad educativa para todos los niños ha de contemplar los
dos ejes que conforman la Educación Integral ya citados: Desarrollo Personal y
Social y Alfabetización Cultural.
2-El
principio de globalización-articulación de contenidos se presenta como el modo
apropiado de reunir aportes de los diferentes campos de conocimiento alrededor
de ejes organizadores significativos para los niños.
El modelo didáctico para el nivel no se configura desde las
áreas disciplinares sino que se estructura desde el carácter globalizador de la
experiencia infantil, enriquecida desde las miradas que pueden aportas las
diferentes disciplinas.
La globalización-articulación de contenidos como aportes a ejes
temáticos, problemáticos, expresivos u otros es la que ha de orientar la
planificación de las secuencias de actividades de enseñanza para los niños
pequeños.
Los proyectos, unidades didácticas,
itinerarios o formatos alternativos
Son modos de planificar la tarea respondiendo al principio de
globalización-articulación de contenidos.
A modo de ejemplo si pensamos en el proyecto “Juegos de
construcción con planos inclinados, las ciencias naturales, en particular la
física, aporta conocimientos sobre equilibrio, fuerza, distancia que se ponen
al servicio de la construcción de caminos para jugar a que los autos se
desplacen solos por las pendientes. Es decir, prevalece el compromiso del
desarrollo del juego, sin intentar “dar clase de…”. En el acto de jugar, el
niño descubre, construye y participa una multiplicidad de contenidos, que se
van aprendiendo.
De este modo los
contenidos a enseñar vienen a hacer más inteligibles las situaciones reales,
vitales de los niños. Sin pensar en actividades de Ciencias Sociales,
Matemática o Ciencias Naturales que llevan a una primarización de
los modos de enseñar en el jardín de infantes desconociendo las formas en que
los niños construyen sus conocimientos sobre la realidad
social-cultural-natural.
Los proyectos y las unidades didácticas son, entre otros modos
de planificación, formatos que se sostienen en las ideas de articular los
diversos contenidos para promover el aprendizaje significativo de los niños, la
comprensión de situaciones vitales, de recortes de la realidad
social-cultural-natural, de diversas producciones culturales, etc.
3-La centralidad del juego.
El juego es generador de zonas de desarrollo próximo y es el
lenguaje privilegiado de los niños.
En la elaboración de una propuesta curricular supone reconocer
que hay juegos que brindan oportunidades de construcción de conocimientos al
igual que lo hacen otras actividades que no lo son. Incluye recuperar las
situaciones legítimamente lúdicas para ponerlas en el escenario escolar
ocupando un tiempo protagónico y permite reconocer y analizar los contenidos
que se encuentran comprometidos cuando se enseñan verdaderos juegos.
Para que la centralidad al juego sea posible se necesita
“voluntad política” para integrar el juego en la escuela como un contenido a
ser planificado, como estrategia privilegiada para enseñar contenidos y al
mismo tiempo como uno de los bloques centrales de contenidos a enseñar. La
centralidad del juego como lo hemos explicado se pone de manifiesto en la
organización horaria, el diseño de los diferentes espacios, la inclusión de los
diferentes tipos de juegos y en la selección de los contenidos.
Adentrarse en él con propuestas docentes que desafíen la zona de
desarrollo potencial de los pequeños, enseñando a jugar y propiciando
situaciones de verdadero aprendizaje.
Lo importante es
poder distinguir que muchos verdaderos juegos necesitan contar con saberes para
jugarlos como así también reconocer que hay saberes que se pueden ir enseñando
y aprendiendo durante el desarrollo del acto de jugar, enriquece sus
aprendizajes y el juego mismo se vuelve más desafiante.
Entonces podemos
afirmar que se enseñan contenidos comprometidos en los juegos, como así también
se enseña el formato del juego mismo con sus reglas y sus formas folklóricas en
que los pueblos han recreado versiones tradicionales.
El juego también es contenido a enseñar. La ley de Educación
Nacional 16.026 expresa “Promover el juego como contenido de alto valor
cultural (Art. 20-d). a.
Entonces el juego es considerado contenido a enseñar y también
constituye, en algunos casos, el contexto en el que cobran verdadero
significado algunos contenidos que resulta necesarios aprender para lograr
dominar diferentes niveles o etapas del juego, pasando del conocimiento más
incipiente exploratorio, vinculado con la familiarización del formato del juego
hasta lograr un dominio más pleno en el cual el niño puede apelar a estrategias
diversas participando con mayor placer y dominio de la propuesta .
¿Como se enseña a jugar?
Proponiendo la realización conjunta y reiteración de formatos y
también invitando a los niños a entrar al campo ficcional a través de gestos,
consignas, escenarios entre otros modos posibles.
Tipos de juego característicos del
Nivel Inicial
Como protagonistas centrales de las propuestas que han de
desarrollarse a diario existen el Juego Dramático, Juegos Tradicionales, Juegos
de Construcción, Juegos Grupales, reglados o no, Juego-Trabajo/Juego en
Rincones/ Juego en Sectores.
Dentro de los juegos
grupales incluimos aquellos juegos que comprometen contenidos vinculados con
las diferentes áreas de conocimiento como por ejemplo: juegos matemáticos,
juegos de conocimiento físico, de puntería de emboque, juegos motores, juegos
literarios. Pueden pensarse en otros modos de agrupar y
categorizar los juegos, por ejemplo pensando en los espacios o
lugares dónde se proponen, así podemos contemplar la importancia de reflexionar
sobre las propuestas lúdicas que se ofrecen en el patio, en el rincón de los
juegos tranquilos, en el rincón de construcciones, de dramatizaciones, en la
ludoteca, en los talleres de trabajo con las familias. Si nos centramos en el
tipo de juego segúnla actividad que despliegan los niños: dramatizar,
explorar, construir, seguir reglas reconocemos el Juego dramático, de
Construcción, reglados como tres tipos de juego muy potentes. Garrido,R.
Tacchi, C.(2010) proponen en un interesante análisis los diferentes modos de
clasificar los juegos señalando la mirada relativa frente a los diferentes
criterios y ofrecen un análisis práctico que da información pertinente y de
interés para la toma de decisiones de los docentes.
Lo que resulta hoy indiscutible es que en una agenda semanal y
en cada día no pueden estar ausentes tiempos destinados al juego dramático,
juegos de construcción, juegos de mesa, grupales, individuales, para
desarrollar en pareja, juegos tradicionales, juego trabajo porque esta
presencia es fundamental para que la premisa de la centralidad del juego se traduzca
en hechos y no solo en enunciados.
A la hora de elaborar un diseño curricular es importante otorgar
un espacio importante al juego como Área Curricular, como eje de contenidos a
enseñar destacando los argumentos a favor de su presencia indiscutible, en sus
diversas manifestaciones, como el integrante principal de la propuesta de
enseñanza.
PILARES
QUE RESPONDEN A LA AGENDA CLÁSICA ¿ COMO ORGANIZAR LA ENSEÑANZA?
Incluyendo también
aquí, la centralidad del Juego, ofrecen criterios para definir espacios,
tiempos, materiales, diferentes tipos de actividades, protagonismo del niño,
modos de participación docentes, entre otras dimensiones.
4-La
multitarea con ofertas diversas-simultáneas y el trabajo en pequeños grupos
como modalidad organizativa privilegiada.
“Es deseable que los docentes consideren la adopción de la
modalidad de trabajo en pequeños grupos para lograr mejores enseñanzas y
consecuentes aprendizajes” . R. Windler 2009
El trabajo en pequeños grupos que se desarrolla en forma
simultánea en diversos sectores de la sala, patio o cualquier otro espacio
institucional, resulta la forma organizativa más adecuada porque permite
respetar a los niños en sus tiempos personales, en sus intereses, en sus
posibilidades de interactuar con otros, acompañándolos de un modo placentero en
la conquista de sus aprendizajes. A su vez le permite al docente interactuar
con pequeños grupos y con los niños individualmente, según observe las
necesidades y demandas de todos.
Juego-Trabajo o Juego en Rincones o Sectores
Se pone de manifiesto la
modalidad organizativa centrada en la multitarea, es una maravillosa propuesta
didáctica, una forma de organizar la enseñanza que debería ocupar un espacio
del tiempo diario en las salas infantiles. Es una modalidad
que resulta muy respetuosa de las características de los niños, ya que les
ofrece espacios a elegir, compañeros con quien jugar, siendo todos los sectores
diseñados por el maestro con desafíos y adecuación a su grupo real. Prevalecen
en su desarrollo los tiempos individuales y los autogestionados por el pequeño
grupo por sobre exigencias de tiempos de grupo total (característica de otros
niveles de escolarización).
En el caso de las
salas maternales se hace más evidente aún la necesidad de ofrecer
escenarios simultáneos permanentes con dos o tres propuestas de modo
tal que al niño le resulte posible elegir, ir y volver desde los libros a la
exploración de las propiedades de los objetos y a los juegos del “como si” con
muñecos en un deambular rico y satisfactorio que promueve el bienestar y
aprendizaje en los bebés y niños pequeños. Imaginamos una sala que durante toda
la jornada ofrezca objetos para explorar, rampas para trepar, libros para
mirar, muñecos y objetos cotidianos para dramatizar, materiales para dibujar,
entre otras posibilidades diferentes según las edades de los niños.
Modalidades organizativas en sectores
Se propone un trabajo
en pequeños grupos o individual, constituyen formas de organizar la enseñaza
características del nivel inicial que rescatan, recuperan y ponen en práctica
el respeto por los modos de ser y hacer de los niños pequeños.
Se favorece la autonomía de los niños en la posibilidad de elección de las
actividades que se proponen y la mayor disponibilidad del docente para armar
intervenciones particulares, individualizadas y en pequeño grupo.
Responde en forma adecuada a las exigencias y necesidades que se
plantean para el caso del trabajo con las salas de multiedad. Así los niños
podrán conformar pequeños grupos a veces de edades homogéneas y otras
heterogéneas, ambas alternativas se consideran oportunidades enriquecedoras
para la construcción de nuevos aprendizajes. Las edades heterogéneas permiten que
los niños expertos enseñen a los aprendices, aprendiendo ambos en este proceso;
a su vez, el docente puede dedicar tiempo a situaciones o propuestas
específicas.
En el Nivel Inicial los momentos para desarrollar tareas con el
grupo total donde todos al mismo tiempo realizan lo mismo implica en muchos
casos esperas innecesarias, menor grado de participación directa en el
desarrollo de la propuesta por parte de los niños, aspectos que pueden
obstaculizar la instalación de un clima tranquilo de trabajo y participación
gozosa.
Reconocer la importancia de proponer multitareas (varias ofertas
alternativas y simultáneas) y el trabajo en pequeño grupo como estrategias
privilegiadas para organizar el desarrollo de las actividades en el nivel
inicial.
5-La enseñanza centrada en la construcción de escenarios.
Enseñar construyendo escenarios para dramatizar, explorar,
dibujar, construir, observar y registrar es un principio muy vinculado con el
anterior.
Diseñar los espacios compartidos e individuales, las estéticas
institucionales y programar sistemáticamente los materiales, más adecuados al
grupo de niños y a las propuestas de aprendizajes que se pretendan lograr se
constituyen en una de las formas de enseñar muy apropiada para los niños
menores de 6 años.
Un escenario con imágenes de artistas para apreciar a la altura
de los niños, mesas con rodillos y pintura para explorar las posibilidades de
las herramientas y los materiales para producir imágenes invita a crear,
apreciar, pintar, explorar.
La disponibilidad de telas que arman espacios secretos, objetos
cotidianos, muñecos para vestir y darles de comer promueven las acciones
dramáticas sin necesidad de explicar verbalmente lo que se espera que los niños
realicen.
De este modo, la propuesta de los juegos heurísticos de
exploración, juegos de construcción, de dramatización necesitan de escenarios
que inviten, convoquen, desafíen a la participación e interés por parte de los
niños. Por esta razón una de las formas privilegiadas para enseñar a los más
pequeños es armando escenarios.
6-La
experiencia directa y el planteo de situaciones problemáticas como formas
privilegiadas de promover la construcción de conocimientos sobre el ambiente.
“Suponemos que la experiencia directa
con los objetos es el mejor camino del aprendizaje (…)
Suponemos que el más rico aprendizaje
se logra mediante la actividad creadora del chico y la resolución de
situaciones problemáticas”
S.Galperin.1979
El niño pequeño construye el conocimiento acerca del mundo
actuando en él. A través de sus acciones descubre las propiedades físicas de
los objetos, las semejanzas y diferencias y los modos de lograr efectos
deseados al jugar con autos, bloques, construir rampas, embocar pelotas, entre
otros desafíos.
La experiencia directa se constituye en la fuente de información
más potente a la hora de iniciar la comprensión del mundo social, participar de
una compra en un comercio, cocinar transformando ingredientes en una comida,
entrevistar a un abuela para conocer los juegos tradicionales de antes,
observar y analizar el movimiento de un insecto, la transformación de las
semillas, la organización del espacio de una plaza. Pero la experiencia directa
constituye una condición necesaria pero no suficiente para construir
conocimientos acerca del mundo y como movernos en él. Resulta necesario
proponer situaciones donde la información recogida se sistematice, organice y
compare avanzando en la comprensión del funcionamiento del mundo.
El planteo de situaciones problemáticas vinculadas con las
diferentes propuestas recupera la idea de que para aprender algo nuevo hay que
ofrecer situaciones en las que el niño pueda reconocer los elementos
comprometidos pero sus saberes aún no resulten suficientes para resolver lo
planteado. Estas intervenciones docentes se proponen interpelar al niño y a sus
modos conocidos de operar en el mundo para ayudarlo a construir nuevos
conocimientos.
7- La
organización flexible de los tiempos como respuesta a la necesidad de un
diálogo permanente entre los tiempos personales, grupales e institucionales
incluyendo propuestas de actividades diversas: cotidianas, intermedias, grupales,
individuales, electivas, entre otras.
Tiempos de actividades cotidianas
Se refiere a los tiempos destinados a la alimentación (almuerzo,
merienda, desayuno) a la higiene personal (lavado de manos, cambio de pañales,
control de esfínteres), de higiene y orden de la sala (orden de los materiales,
poner la mesa para tomar el té, ayudar a armar el ambiente de la sala con
sentido estético, regar las plantas, cuidarlas) y sueño o tiempos de descanso
en espacios tranquilos serenos que ayuden a los niños y docentes a mantener un
clima de bienestar físico y psíquico general, individual, del grupo y de la
institución, momentos para escuchar música, mirar libros, dormir, conversar
individualmente o en pequeños grupos.
Tiempos de actividades intermedias
Pasaje de una actividad central a otra donde es imprescindible
que las esperas para conciliar el respeto por los tiempos individuales y
grupales no sean tales porque serán tiempos de oportunidades para desarrollar
actividades enriquecedoras como dibujar libremente en una pizarra con tizas,
mirar revistas, realizar juegos reglados tradicionales como: jugar a
piedra-papel o tijera, al veo-veo, juegos de palmas en parejas; como así
también decir poesías, adivinanzas, etc.
Tiempos de actividades a elección
Se presentan escenarios con propuestas diversas y simultaneas,
lo que conocemos como multitarea. En el jardín maternal pueden ofrecerse en la
sala sectores con diferentes materiales que promuevan diferentes acciones y
actividades por parte de los niños. En un sector muñecos para el juego del
“como si” en otro sector recipientes y objetos para juegos de exploración
sonora, en otro mesa de libros, en otra telas y tules para armar “casas” para
entrar y salir, esconderse y aparecer. Frente a estos escenarios simultáneos
los niños eligen en el mismo actuar, concentrándose en aquello que despierta el
mayor interés individual. En el jardín de infantes el Juego-Trabajo es una de
las actividades a elección.
Tiempo de actividades grupales
Todos los niños comparten la misma propuesta, escuchan un
cuento, exploran, juegan con pompas de jabón, bailan diferentes ritmos con
pañuelos y telas de colores, etc. Estos momentos han de ser acotados y los de
menor duración dado que se trata de propuestas en muchos casos dirigidas en las
que se les exige participar de una actividad establecida por el docente.
Armar la agenda diaria y semanal
Lo interesante es ofrecer una propuesta diaria que contemple
todas estas alternativas asignando tiempos a ofertas variadas que supongan
desafíos y propuestas diferentes.
Resulta imprescindible armar una propuesta horaria flexible, que
señale secuencias y duraciones tentativas posibles de ajustarse y modificarse
en el transcurrir cotidiano. En este sentido se recomienda la alternancia entre
actividades tranquilas y actividades que comprometen comportamientos físicos
muy activos. Actividades que exigen concentración y actividades espontáneas y
libres. Actividades colectivas y actividades en pequeños grupos e individuales.
Actividades en el interior y actividades en espacios exteriores.
La organización del tiempo junto con la definición de las
actividades a proponer y los contenidos a enseñar, entre otras definiciones
didácticas, constituyen los modos en que se puede concretar una propuesta de Educación Integral.
No se organiza entonces el horario semanal con tiempos para
actividades de Ciencias Sociales, Matemática, Lengua sino con espacios para
desarrollar las secuencias de las actividades de los proyectos, las unidades
didácticas, los itinerarios, las actividades cotidianas, juegos tradicionales,
la hora del cuento, el espacio semanal para jugar con títeres, cantar,
construir y jugar en los rincones pensando en incluir la propuesta de Juego
Trabajo todos los días.
8-El
docente como “acompañante afectivo, figura de sostén, otro significativo” y
como “mediador cultural” enseña compartiendo expresiones mutuas de afecto,
ofreciendo disponibilidad corporal, realizando acciones conjuntamente,
acompañando con la palabra, entre otras formas de enseñar específicas y
particulares para los más pequeños.
El adulto/docente/ figura de sostén ha de entablar lazos que, al
abrir caminos permitan la empatía afectiva que dé seguridad y confianza en el
mundo y prodiguen ese bien-estar que convoca al descubrimiento, la enseñanza y
el aprendizaje.
Cuidar es aportar y estar atentos al sujeto que hay en ese
niño. Es por ello que decimos que el adulto es así un mediador de la cultura
sin el cual al pequeño le sería difícil e incomprensible adquirir las
herramientas culturales. Por ello descubrir los mundos y caminar
transformándolos, es posible sólo cuando ha mediado el cuidado y el
conocimiento transmitido que le da libertad y saber al sujeto, quien se siente
capaz de comprender los significados simbólicos que conlleva la cultura y la
posibilidad de su continua transformación.
El enseñante despliega, en la situación de enseñanza, diferentes
andamiajes que contextualiza a los requerimientos de aquello que enseña y del
sujeto que aprende:
Participar en
expresiones mutuas de afecto: abre
puertas al aprendizaje, son estos andamios afectivos los que permiten apostar a
la enseñanza y al aprendizaje.
Ofrecer
disponibilidad corporal: ofrecer como
sostén el propio cuerpo del docente que es el que permite la calidez del afecto
y la seguridad del apoyo. Un cuerpo que acuna a otro, sostiene, abraza, expresa
afecto, pone límites y brinda seguridad.
Realizar acciones
conjuntamente con los niños:
supone la participación del docente en la acción, espejando acciones de los
niños, proponiéndose como modelo (al enseñar a cocinar, al participar en un
juego dramático, al enseñar un juego de pistas o de rondas, al mostrarse como
modelo social etc.)
Acompañar con la
palabra: La palabra es constructora de
mundos, de subjetividades es uno de los vehículos de la cultura. Supone
transmitir con la palabra los sentidos y significados de las acciones
cotidianas, el afecto y el reconocimiento mutuo, así como la posibilidad de
anticipación de los sucesos que van a ocurrir.
PILAR QUE ORGANIZA LA
ENSEÑANAZA DESDE LA INSTITUCION EDUCACTIVA EN UN INTERCAMBIO FAMILIA -
COMUNIDAD
9-La
conformación de lazos de confianza, respeto, complementariedad con el niño y
las familias.
“Transformar la diversidad conocida y
reconocida en una ventaja pedagógica: ese me parece ser el gran desafío para el
futuro”
Especialmente en el nivel inicial, la complementariedad entre
familias e instituciones resulta imprescindible para el logro de todos los
objetivos educativos de los niños.
La consolidación de
un vínculo estrecho entre institución y familias es condición necesaria de toda
práctica de buena enseñanza.
Integrar los aportes valiosos de las culturas de pertenencia de
las familias en el espacio escolar y en la propuesta curricular.
Es interesante recuperar los tipos de vínculos que pueden darse
entre las instituciones y las comunidades como lo explican con claridad Duprat,
H y otras, (1977), estos son:
-Mimetización: implica una total identificación de la
institución con el medio que no permite la retroalimentación entre ambos.
-Segregación: este tipo de vínculo implica una excesiva
distancia, lo que imposibilita el diálogo que podría enriquecer y modificar a
ambos términos.
-Integración: como síntesis superadora de los dos anteriores,
consiste en lograr una óptima distancia entre el hacer de la institución y el
de la comunidad que permita evaluar posibilidades y rearmar nuevas estrategias
comunes enriqueciéndose ambas partes con la ventaja de la diversidad.
Transformar la diversidad en una ventaja pedagógica, para permitir
que las voces que resuenen en la escuela y en los textos curriculares resulten
de una mirada que integre valorativamente los aportes comunitarios.
Estos son tiempos de pensar a los niños como sujetos únicos,
ávidos de adaptarse activamente a la cultura social y para ello necesitan de la
enseñanza que implica la mediación de un otro (el maestro, el adulto, un par)
que le “lega el alfabeto cultural”, que le da significados culturales a los
objetos, que le muestra sus usos, que enseña las herramientas de la cultura,
que lo adentra en el legado social.
BIBLIOGRAFÍA
Encuentro Regional Sur
Políticas de enseñanza y definiciones
curriculares
Marzo 2011
Dirección de Educación Inicial. Equipo
Técnico de la Dirección de Educación Inicial.
Directoras/Responsables de Nivel
Inicial y Equipos Técnicos de las jurisdicciones de Región Sur. Docentes de
nivel inicial.
Didáctica
de la Educación Inicial: Los Pilares
Rosa Violante y Claudia Alicia Soto
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